Reforma previsional

50 a 60

Por: Mario Di Bonna – Asociación 50 a 60

Sres. Diputados integrantes de la Comisión de Previsión y Seguridad Social de la Nación.

De mi mayor consideración.

                                          Atento a las palabras del Excmo. Sr. Presidente de la Nación en el acto de apertura de las secciones ordinarias del  Congreso Nacional del año 2017, y ante la inminencia de llevar adelante la Reforma Previsional que reemplace a la actual Ley 24241 con sus más de 1200 parches, les hago llegar una serie de reflexiones sobre este tema, que creo pueden contribuir a la hora del armado de esta nueva ley.

INTRODUCCIÓN;

                                      Lamentablemente nuestro sistema previsional, desde que se implementó para todos los argentinos a fines de la década del 40, se fue construyendo a través de los años con leyes y reformas en muchos de los casos acomodaticias y electoralistas que desembocaron en un “cambalache” total propio de una obra “discepoliana”. A saber:

Se inventaron las jubilaciones de privilegio, que violan flagrantemente el artículo 16 de nuestra Constitución.

Retiros especiales para ciertas corporaciones de los tres poderes del Estado, que en su mayoría son jubilaciones de privilegio disfrazadas de retiros especiales.

Manejo arbitrario y poco transparente de sus fondos por parte del Poder Ejecutivo Nacional.

Desvío de fondos para otros menesteres que no tienen nada que ver con la seguridad social. e) Incumplimiento y modificaciones de leyes en forma compulsiva y arbitraria.

Transferencia a la Nación de cajas provinciales que en su mayoría se encontraban quebradas y semiquebradas, con una chorrera impresionante de jubilaciones de privilegio y otras de procedencia dudosa (truchas), lo que en su momento le produjo al sistema un desequilibrio del 10,8% en las cuentas de la Anses.

Ciudadanos que se jubilan con el 82% del último sueldo y otros que lo hacen entre el 45 y el 60% del promedio de los últimos diez años. Para algunos es móvil y para otros no.

Dádivas y regalos a favor del clientelismo político, jubilando a personas que jamás aportaron y en muchos casos a una edad que está lejos de las exigencias de las leyes vigentes.

Destrucción de la pirámide jubilatoria. En el 2001 sólo el 15,5% de los jubilados cobraba la mínima; hoy lo hace casi el 80%.

  1. j) Sentencias firmes a favor de los jubilados demandantes por ajustes varios que no se pagan, pasando por encima del Poder Judicial. Hacer una reforma previsional significa terminar con muchos privilegios que hoy perduran en el tiempo.

 

 ¿PARA CUANDO VAMOS A ENCARAR LA REFORMA PREVISIONAL?

                                 Todos los argentinos desde hace mucho tiempo venimos leyendo en los diferentes medios de comunicación, la infinidad de cartas que envían esa gran legión de jubilados que denuncian las injusticias y atropellos por las que hoy son víctimas, siendo en la mayoría de los casos a causa de nuestro actual Sistema Previsional.

                                Creo que este grito desesperado de nuestra clase pasiva debe ser escuchado por nuestros gobernantes y sus reclamos no deben caer en saco roto como sí fuera esta situación algo normal y cotidiano de todos los días, sino que es hora de ponernos a trabajar en leyes que lleve soluciones a esa castigada franja social de compatriotas.

                                Creo que es hora de sincerarnos y proceder entre todos los argentinos a efectuar una Reforma Previsional profunda, sobre la base de nuestra propia realidad política, económica y social, con el objeto de arribar a un sistema integral justo, transparente y equitativo que compatibilice las mejores opciones que beneficien a todos los ciudadanos.

                                Como todos sabemos la construcción de cualquier Sistema Previsional, debe hacerse sobre la base de la previa medición e interpretación de una infinidad de parámetros políticos, sociales y económicos, para luego integrarlos con el objeto de desembocar en la construcción de un sistema justo, sin privilegios y con bases firmes en lo que hace a su proyección estadística a futuro.

                                De acuerdo a lo expuesto y dada la complejidad del mismo, hay además muchos parámetros que son dinámicos en el tiempo tanto para mejorar como empeorar la situación del sistema, cosa que este trabajo no se puede limitar a un pequeño grupo de “iluminados” que con la venia del poder político de turno haga y deshaga a su antojo. Ya tenemos la experiencia con la reforma de 1994 que fue un fracaso total y hoy la estamos padeciendo. Los diputados socialistas; A. Bravo, Guillermo E. Boero y R. Molina junto a Oraldo Britos del PJ votaron en contra de semejante estafa que era la implementación de las AFJP.

                                Estoy convencido de que esto lo arreglamos entre todos los argentinos o seguiremos padeciendo de todos los males que hoy aqueja a la gran mayoría de los ciudadanos.

                                Por todo esto debe peticionarse a los Poderes Ejecutivo y Legislativo, constituir una Comisión de Reforma Previsional con la participación de todo el arco político con representación legislativa en el Congreso Nacional, como así también permitir la participación y consulta a todas las organizaciones no gubernamentales de reconocido prestigio en diferentes disciplinas como: sociología, historia, economía, ciencias matemáticas, abogacía, periodismo y/u otras que la circunstancia así lo requiera.

                               También van a ser de vital importancia las participaciones y consultas permanentes a los siguientes entes gubernamentales y otros como: ANSeS., INDEC., Ministerios de Trabajo y de Economía.

                               Como ya hay una experiencia en el mundo (caso España), se puede estudiar los mecanismos (no su contenido puesto que el mismo lo debemos elaborar nosotros) que usaron los españoles  después de largos y arduos debates arribaron al llamado “Pacto de Toledo” en el año 1995 .

    Nota;   Les adjunto 4 enlaces que pueden ser de su utilidad sobre el tema; datan de 2007

http://www.asociacion50a60.org.ar/boletines-e/sitio_BB/070804_pactodetoledo_01.htm   parte 1

http://www.asociacion50a60.org.ar/boletines-e/sitio_BB/bol08/pactodetoledo2.htm            parte 2

http://www.asociacion50a60.org.ar/boletines-e/sitio_BB/bol09/pactotoledo3.htm                 parte 3

http://www.asociacion50a60.org.ar/boletines-e/sitio_BB/bol10/070917_pactotoledo4.htm  parte 4

DERECHO GANADO Y DERECHO ADQUIRIDO. JUBILACIONES DE PRIVILEGIO Y JUBILACIONES ORDINARIAS

El polémico proyecto de ley, que iba a permitir a los jefes comunales de la provincia de Buenos Aires jubilarse a los 50 años, sin aportes adicionales a los de su mandato que tuvo media sanción en la Cámara Baja de la provincia, merece un análisis de situación, como así también hacerlo extensivo a los demás regímenes de privilegio que hoy todavía subsisten en el país.

En la actualidad, existen en nuestro país dos regímenes jubilatorios que son: “Ordinarias o Comunes” y las de “Privilegio”. También coexiste un tercer grupo de jubilaciones: al personal docente (Decreto 137/05), a científicos (Decreto 160/05), Servicio Exterior (Ley 22731) y Consejo de la Magistratura (Ley 24018), en este último sentido las de retiros especiales para determinados sectores, principalmente en la órbita del Poder Ejecutivo y que en algunos casos son de privilegio disfrazadas de retiros especiales.

Jubilaciones Ordinarias:
Son las jubilaciones obtenidas a través de “DERECHO GANADO” y liquidadas por el “Sistema Integrado de Jubilaciones y Pensiones” (Ley 24241 – Art.No 24, 25 y 26). Estos beneficios se fundamentan y liquidan sobre la base del aporte genuino que hacen los ciudadanos con su esfuerzo y sacrificio a través de más de 30 años de trabajo.

Jubilaciones de Privilegio:
Son las que se amparan en un “DERECHO ADQUIRIDO”, no obtenido a través de aportes genuinos como marca la ley para todos los ciudadanos “comunes”, sino por la potestad de leyes que en su mayoría fueron sancionadas a espaldas del pueblo y a grandes rasgos son acomodaticias para beneficiar a ciertos grupos de los tres Poderes del Estado. De aquí se desprende que estas leyes son corruptas e inmorales en su esencia, puesto que hacen diferencia de igualdad de ciudadanos, cosa que prohíbe nuestra Constitución Nacional. (Art. 16) y por ende el pago de estos privilegios sale del trabajo y sacrificio del pueblo.

Pero lo más patético e indignante de esta situación es la posición adoptada por jueces que a sabiendas de que los regímenes de privilegio violaban artículos constitucionales, miraron y miran para el costado olvidándose que la seguridad social garantiza constitucionalmente a todos los habitantes de la nación la “integralidad” de la prestación previsional.

Conclusión:
Hoy en la Argentina, para mejorar la seguridad social de los trabajadores, habría que disenar programas de protección contra la pérdida de empleo, no restringir la movilidad y fomentar la productividad. Ello implicaría evolucionar en un Sistema de Previsión Social justo y equitativo basado en un DERECHO GANADO de todos los ciudadanos sin excepción. Asimismo habría que transparentar el manejo de los fondos, evitando que los aportes de los trabajadores se malversen, y como contracara, se generen derechos a cobrar jubilaciones para las que no se hacen “reservas financieras” a través de aportes genuinos.

Constitución Nacional Argentina (Art. 16.) – “La Nación Argentina no admite prerrogativas de sangre, ni de nacimiento: no hay en ella fueros personales ni títulos de nobleza. Todos sus habitantes son iguales ante la ley, y admisibles en los empleos sin otra condición que la idoneidad. La igualdad es la base del impuesto y de las cargas públicas.”

LÓGICA COPARTICIPABLE DE LOS FONDOS PREVISIONALES

Frente a la coyuntura en la que hoy debaten las provincias sobre el reclamo del 15% de los fondos previsionales coparticipables que la Nación retiene a favor del Sistema Integrado de Jubilaciones y Pensiones (SIJP – Anses), así como también sus colaterales políticos y económicos en lo que hace al destino de sus fondos, la cuestión merece un estudio más profundo. No voy a abordar lo estrictamente jurídico pero sí trataré de hacer un análisis de la situación aplicando la razón y la lógica para dilucidar qué le correspondería a cada una de las partes involucradas en la cuestión (provincias y Anses).

Retención por igual

En la actualidad los ingresos de la caja de la Anses provienen de: 1) aportantes genuinos al sistema y 2) de Rentas Generales, que son alícuotas de IVA, Ganancias, combustibles y tabaco. También del impuesto al cheque, aunque de este último no está muy claro.

En el 2007, cuando convivían ambos regímenes (reparto y AFJP), el sistema se financiaba con el 50% de los aportantes y el otro 50% provenía de Rentas Generales. Hoy, eliminadas las AFJP, se habla de un porcentaje mayor a favor de los aportantes al sistema aunque no se tienen cifras exactas del mismo. No obstante, debemos aclarar que el año que viene finaliza el grueso de las moratorias de las personas que se acogieron al régimen de jubilaciones sin aportes y todas ellas pasarán a cobrar la mínima, razón por la cual ya hay preocupación en la Anses por los desequilibrios de caja que ello podría provocar. Es por eso que el año pasado ya se estudiaba hacer un ajuste en los descuentos por moratoria.

Como todos sabemos, hoy por hoy la caja de la Anses se encuentra rebosante de dinero a causa de que sus ingresos son superiores a sus egresos en lo que hace al pago de jubilaciones y pensiones, debido a la estafa perpetuada a nuestros jubilados aportantes genuinos al sistema que ya fue enumerada en la introducción de la nota.

Esto le dio margen al Poder Ejecutivo Nacional para apropiarse de gran parte de estos dineros y usarlos en forma discrecional y a su antojo, sin control alguno del Congreso.

Volviendo al tema central, que es de cuánto deberían ser las retenciones por provincia en concepto de coparticipación previsional, a la Corte Suprema de Justicia se la debería informar de los siguientes parámetros para emitir un fallo justo y equitativo que satisfaga a ambas partes.

  1. a) Cuántos ciudadanos en sus respectivas provincias cobran beneficios (jubilados, pensionados y otros) pagados por la Anses y de cuánto son sus erogaciones mensuales para cada una de ellas.
  2. b) Cuántos ciudadanos en sus respectivas provincias están aportando al SIJP de la Anses.
  3. c) Las provincias que mantuvieron sus cajas deberían informar sobre los movimientos de flujo de caja y en qué condiciones se jubilaron los actuales jubilados que poseen y cómo les están liquidando a los que se van incorporando. Éste es un punto muy importante puesto que en casi todas ellas no lo hacen a través de los artículos 24, 25 y 26 de la ley 24241.
  4. d) En aquellas provincias que transfirieron sus cajas a la Nación (ya explicadas en el punto “f” de la introducción), la Anses deberá evaluar de cuánto son los montos que les están restando a sus fondos a causa de haberle transferido jubilaciones mal habidas. Los dos ejemplos más emblemáticos fueron los de La Rioja y Santa Cruz.

Quizá pueda haber algunos parámetros más para medir, pero con éstos creo que la Corte Suprema de Justicia, así como también el Congreso nacional en caso de querer tratarlo, tiene suficientes argumentos para medirlos, integrarlos e interpretarlos para desembocar en un reparto justo y equitativo que deje conformes a ambas partes.

No me cabe la menor duda de que habrá muchas provincias a las que se les deberá seguir manteniendo el 15% actual y otras en que será menos o quizá, en algunas, cero.

Espero que se haga justicia.

Nota: quiero aclarar que estoy de acuerdo con el Seguro de Protección Social (mal llamado jubilaciones de amas de casa o jubilaciones sin aportes) para toda persona que haya arribado a su vejez y que por diferentes motivos no haya podido cumplir con las exigencias requeridas por la ley 24241. En este caso dicho seguro debió haber estado a cargo del Estado, que debería haber brindado un beneficio homogéneo financiado a través de Rentas Generales y no del sistema de aportantes genuinos.

“¿Existe responsabilidad social empresaria en la Argentina?”

El rol de los gremios y legisladores

Atento a los seminarios y cursos sobre Responsabilidad Social Empresaria, que últimamente se están promocionando para ser cursado en distintos ámbitos y lugares del país, seria bueno hacer una serie de reflexiones y análisis de situación que tuvieron estos personajes de referencia en la vida institucional argentina de los últimos años.

Vemos con beneplácito este ciclo de cursos que brindan herramientas para el mejoramiento de la responsabilidad social del empresariado argentino, pero no nos podemos olvidar de las irresponsabilidades que les cupo a la mayoría de ellos, en una de las peores crisis socioeconómica jamás vivida en la historia de nuestro país.

No nos debemos olvidar que el empresariado argentino fue uno de los primeros en hacer lobby e impulsar la aprobación de la Ley 24.465 de Flexibilización Laboral.

Una ley nefasta para los derechos laborales del pueblo trabajador argentino.

Una ley, que metafóricamente hablando, fue una especie de “permiso para matar”, en la cual a estos no les tembló el pulso a la hora de actuar. Salieron y “mataron”.

A los mayores de 45 años los despidieron sin piedad, “tirándolos al medio de la calle” como si fueran material descartable o parias del destino, llevándole angustia y desesperación a ellos y a sus familias, sabiendo de su imposibilidad de reinserción en el mercado laboral.

A nuestra juventud los pusieron de rodillas con esos “contratos basura” que eran la explotación del hombre por el hombre, cuyas condiciones de trabajo se asimilaban a las de las décadas del 20 y del 30 del siglo pasado.

Pero lo más patético en este cóctel explosivo que fue la Ley 24.465, fue la maniobra que hicieron las grandes y medianas empresas, en efectuar despidos, para luego tercerizar muchas tareas que antes se hacían con personal estable, contratando a otras “empresas” que a sabiendas, tenían casi todo su personal en “negro”, y los pocos que estaban en “blanco” con salarios paupérrimos.

Una hermosa forma de incentivar el trabajo en negro y abaratar costos a costillas del pueblo trabajador y causar zozobras en el Sistema Previsional de Seguridad Social. Hoy el trabajo en negro está en alrededor de un 43%

Pregunto. ¿Porqué se llegó a esto, independientemente de la crisis económica que se avecinaba?, ¿Qué responsabilidad les cupo a nuestros legisladores y sindicalistas que permitieron la aprobación de esta ley?, ¿Existe responsabilidad social empresarial en la Argentina?

Sobre los legisladores no me voy a referir puesto que ya se escribió y habló demasiado.

A saber: coimas
Senadores que representando al Partido Justicialista, cuyas banderas históricas fueron las de la justicia social, votaron a favor de la misma.

Reuniones secretas y contubernios realizados entre gallos y medianoche de todas las partes involucradas en el problema (Injerencias del Poder Ejecutivo etc. etc.).

Pero sí me voy a referir al triste papel que hizo “todo el sindicalismo argentino”, en la cual no estuvieron a la altura de la circunstancia.

Reconozco que muy tibiamente un pequeño grupo de la CGT salió a protestar en contra de esta ley antes y después que se sancionara, como así también la famosa denuncia de las coimas (“la Banelco”).

Pero a la hora de poner lo que hay que poner sobre la mesa, y sacar las bases a la calle para convocar a un paro general, no lo hicieron, cuando la misma entidad que los agrupa en otro momento de la historia argentina convocaban a paros generales por razones políticas que no tenían nada que ver con las necesidades de sus representados.

Lo triste es que la 24.465 se aprobó y la padecimos por muchos años (hoy ya fue derogada) con todos los daños que les causó a la clase trabajadora argentina, y los daños irreversibles que les provocó a los mayores de 45 años expulsados del mercado laboral que hoy siguen padeciendo las consecuencias.

Quiero dejar aclarado que no estoy convocando al revanchismo ni al perdón, pero no al olvido de todos los actores que por error u omisión nos condenaron a padecerla.

A su entera disposición cuando ustedes así lo requieran

Un saludo cordial

Mario Di Bona

Secretario de la Asociación 50 a 60

marzo 20, 2017