CONVERGENCIA SOCIALISTA – PS :: NO A LA MEGAMINERIA EN CHUBUT!!!

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Por: CONVERGENCIA SOCIALISTA – PARTIDO SOCIALISTA

Las y los integrantes del Partido Socialista – Convergencia acompañamos al pueblo de Chubut en su reclamo contra la megaminería y la protección del agua. Este tipo de extracción a gran escala requiere del uso de una tecnología de explotación a cielo abierto que genera un alto impacto ambiental y socio-económico en las regiones donde se localiza el recurso, siendo este el motivo por el cual diversas poblaciones y organizaciones sociales vienen protestando y haciendo escuchar su voz.(1)

 

Hoy nos encontramos con manifestaciones en Esquel, Trelew, Rawson, Puerto Madryn y el “mesetazo” en Las Plumas, donde se sentirá más la zonificación que impulsa el gobernador Arcioni para que las empresas multinacionales que quieren llevarse las riquezas del subsuelo y dejarnos su pasivo ambiental puedan comenzar a operar.

Hace sólo dos días atrás, durante la Cumbre de Adaptación Climática, nuestro presidente destacaba lo  importante de “impulsar una agenda para adaptar a las sociedades y economías a los efectos del cambio climático en la próxima década” (2). Sin embargo, cuando se trata de administrar el uso del agua, tan preciada en estos ríos con aporte del deshielo de glaciares que se encuentran en retracción por efecto del cambio climático, estas palabras del presidente no hacen eco en la realidad.

Miles de chubutenses en la cordillera, la meseta, el valle y la costa se han puesto de pie para exigir que el gobernador cumpla su promesa de campaña y no se modifiquen las leyes que regulan la minería, para conservar ese bien preciado indispensable para subsistir.

La apropiación y el uso económico autodestructivos que genera el capital por sobre el espacio y la infraestructura regional y por sobre el medio natural se basa en que históricamente se apoya sobre los mecanismos regulatorios ejercidos por “fuera del mercado”. De esta manera, los costos para extraer de la naturaleza los recursos necesarios, con las implicancias negativas que conlleva su agotamiento, pasan rápidamente de ser costos privados a “costos sociales”(2).

Por eso es que no alcanza con una autorización formal para operar, ni tampoco una modificación realizada desde los poderes del Estado. Tal como lo reclama el pueblo chubutense en sus  manifestaciones, se necesita licencia social para realizar acciones que pueden afectar a la comunidad en su conjunto.

Con un discurso engañoso, las mineras hablan de que su actividad es imprescindible para el
desarrollo, aunque tienen como fin explotar principalmente oro y plata en el centro de la provincia.

Tan burda es su demanda de metales que cotizan en bolsa que los sitios web mineros (3) aseguran
que los quieren por sus aplicaciones tecnológicas. Sabemos que su objetivo es saquear metales
preciosos por monedas. Basta con visitar los sitios de Patagonia Gold y Panamerican Silver para
comprobar cómo vienen presionando al gobierno, diciendo que “tienen la empresa lista para
empezar a producir, a la espera de la adecuación de las leyes provinciales”.

Creemos además que la extracción de cualquier otro mineral, aún los considerados esenciales para
la producción de aparatos tecnológicos, debe igual someterse a una estricta evaluación de
pertinencia:

“El sistema ya no produce tecnologías para resolver necesidades sino para obtener mayores demandas de productos, de manera que el consumo siga sosteniendo la maquinaria del capitalismo. Es entonces muy necesario preguntarse cuánto plomo, cobre, níquel necesitamos que se extraigan y para qué aparatos, con qué diseño, con qué obsolescencia y cuál es su propósito.”

Luego, se deben tener en cuenta los métodos de extracción. Como consta en el proyecto de regulación minera que presentamos oportunamente en la Cámara de diputados (4), los socialistas creemos que si no existe un proceso seguro para obtener un mineral, que no conlleve contaminación y sobreexplotación de los bienes y servicios provenientes de la naturaleza, tales como el agua, se debe evitar extraerlo hasta tanto las empresas adopten medios y tecnologías sustentables para hacerlo.

La megaminería es por naturaleza contaminante y no puede mantenerse en el tiempo sin deteriorar el ambiente por muchas décadas. Nuestra solidaridad es intergeneracional: sostenemos que la tierra la hemos tomado prestada de nuestros hijos.

 

La devastación de la explotación minera afecta ámbitos público y privado y refuerza la segregación de la mujer que impone el patriarcado. Aunque poco se dice sobre ello, el feminismo comunitario de América Latina ha puesto de manifiesto cómo se modifica el cuerpo-territorio con la llegada de una minera. Dice la profesora Astrid Ulloa: “La masculinización del espacio en el trabajo asociado con la minería construye desigualdades y ubica a las mujeres en el ámbito doméstico (real y simbólico) o como objeto sexual. Además, se instaura la explotación en los enclaves de prostitución vinculados con los territorios mineros (5).

Por otra parte, está el también muy mencionado “impacto económico” de la actividad minera. Si repasamos la historia de nuestro continente, la extracción de minerales siempre ha estado acompañada de pobreza, explotación, golpes de Estado, enfermedad y muerte. En Argentina, como refiere el abogado ambientalista Enrique Viale (6), las provincias mineras son las que tienen los peores índices socioeconómicos: Catamarca se encuentra entre las tres provincias más pobres de Argentina.Santa Cruz atraviesa una emergencia económica desde hace años y San Juan tiene los peores indicadores económicos de su región, Cuyo.

¿Queremos lo mismo para Chubut?

Allí están las empresas mineras, deseosas de extraer su jugoso botín, utilizando sus recursos económicos para conseguir esos favores. Sabemos que el agua vale más que el oro y que el pueblo de Chubut no va a permitir la destrucción de un bien común tan valioso, pero para lograrlo necesita de nuestra solidaridad.

(1) Galafassi G.(2010).Megaminería en Argentina: saqueo y nuevos cercamientos en un renovado
proceso de acumulación por desposesión. En Delgado Ramos, Gian Carlo (coord.) Ecología política de la Minería en América Latina. México, Ediciones CEIICH-UNAM.
(2) https://www.pagina12.com.ar/319520-alberto-fernandez-en-la-cumbre-de-adaptacion-climatica-es-ne
(3) https://outletminero.org/minerales-indispensables-para-las-nuevas-tecnologias/
(4) https://www.hcdn.gob.ar/proyectos/textoCompleto.jsp?exp=2294-D-2010&tipo=LEY
(5) Cohen, 2014; Bedoya, 2013. Citados por Astrid Ulloa en “Feminismos territoriales en América Latina: defensas de la vida frente a los extractivismos” Artículo disponible en Realyc.org
(6) http://enriqueviale.blogspot.com/2016/09/no-hay-megamineria-sin-contaminacion-ni.html?m=1

 

febrero 5, 2021