Estados Unidos: la izquierda en el centro del debate

.

.

Por: Leticia Martinez        Fuente: CENITAL.COM

De la mano de las candidaturas de Sanders y Warren, los norteamericanos encuentran, también en los sectores progresistas espacios para poner en cuestión el sistema.

 

Venezuela, comunismo, izquierda radical. Los calificativos son conocidos, pero quizás de manera inesperada, no refieren a líderes latinoamericanos, sino a figuras del Partido Demócrata de Estados Unidos. Candidatos presidenciales y legisladoras de alto perfil que pertenecen al ala más progresista del partido. Si los demócratas históricamente se mantuvieron en una posición centrista, más moderada que la del Partido Republicano, en los últimos 3 años cobraron mayor relevancia figuras que cuestionan la configuración actual del capitalismo y buscan darle mayor protagonismo al Estado. Sobresalen, en ese contexto, los precandidatos presidenciales para las elecciones del 2020 Bernie Sanders, y Elizabeth Warren, con un apoyo interno nada despreciable. Pero, ¿qué proponen estos candidatos? ¿son medidas realmente radicales? ¿Norteamérica podría llegar a ser gobernado por un líder que se reconoce socialista?

 

El reto de Obama

“Aunque presionemos al entorno y seamos valientes en nuestra visión, también debemos estar arraigados a la realidad. El americano medio no piensa que haya que acabar completamente con el sistema y rehacerlo”, fueron las palabras del ex presidente de Estados Unidos, Barack Obama, en tono de reto. En clara alusión a las propuestas anunciadas por los precandidatos y senadores, Sanders y Warren relativas a la política migratoria, el sistema de salud, e incluso al reclamo de educación superior gratuita.

En pocas palabras, el ex mandatario les pidió a los precandidatos no situarse tan a la izquierda. Sus palabras llegaron en un contexto donde si bien nunca perdió el liderazgo en la interna demócrata, el ex vicepresidente de Obama, Joe Biden, comenzaba a perder apoyo frente a los candidatos Sanders y Warren, que actualmente según las encuestas le pisan los talones al ex compañero de fórmula del primer presidente afrodescendiente de la historia norteamericana.

 

¿Tan radicales?

Tanto Sanders como Warren apuestan a un fortalecimiento estatal que permita ampliar la asistencia pública. Las propuestas de sus plataformas van desde el cuestionamiento sobre las deudas que acarrean los alumnos al salir de la universidad, a una reforma en el sistema de salud en pos de establecer una cobertura universal, a la suba de impuestos a los más ricos del país y la propuesta del Green New Deal, una serie de políticas destinadas a crear infraestructura desde el Estado para combatir el cambio climático. Con variantes, se puede decir que el listado de prioridades de sus propuestas abarcan los mismos temas, con planteos distintos pero que contienen el mismo cuestionamiento.

“Con respecto a Sanders y Warren son dos respuestas distintas a la idea de llevar al partido a proteger los intereses de los que menos tienen, dentro de lo que sería una perspectiva de la clase trabajadora. Cuestionan que el capitalismo de Estados Unidos no está funcionando y que se precisa de una mayor movilización política para proteger los intereses de la mayoría en contraposición a los intereses de lo que sería tal vez un grupo pequeño de gente super rica que controla el país por vía de su influencia económica y política”, asegura en diálogo con Cenital, el analista y director del Observatorio Político John Fitzgerald Kennedy, Joaquín Harguindey, sobre los planteos de los dos precandidatos demócratas más progresistas.

De acuerdo a lo que explica Harguindey, Sanders se define como socialista, embarcado en la tradición de la socialdemocracia, según el modelo de los países escandinavos, con un Estado de Bienestar fuerte. Mientras que Warren se autopercibe como una capitalista progresista, con críticas al actual funcionamiento del sistema. Si pudiéramos situarlos en un línea, el veterano senador se ubica un poco más a la izquierda que la legisladora, pero las agendas de ambos se asemejan, y se diferencian de las del resto de los candidatos, como el propio Joe Biden, situado en el centro.

 

El terror rojo

“La lectura política aquí en Estados Unidos coloca a la izquierda a todos aquellos que no están en la extrema derecha, es una lectura totalmente maniquea, pero difundida. La postura del Partido Demócrata insólitamente mantiene una posición de centro, aquellos que están un poco más a la izquierda son identificados como el ala de extrema izquierda”, asegura en diálogo con Cenital, el analista político especializado en Comunicación Política, Media Training y Debates en Estados Unidos, Javier Maza.

El analista cuenta que ambos candidatos son tildados por la oposición, incluso por los medios de comunicación, de comunistas. “Sanders es un socialista más a la europea, más de centro, centro izquierda, ¿pero por qué la derecha lo interpreta como un comunista? Porque Sanders en la primera campaña que perdió con Hillary Clinton, ahora es más prudente, hablaba de hacer una revolución y hablar de una revolución aquí en la cuna del capitalismo salvaje suena a Fidel Castro o Hugo Chávez”, explica Maza sobre los conceptos que se manejan en el país del norte.

En una línea similar, en comunicación con Cenital la historiadora y especialista en estudios sobre Estados Unidos en la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, Valeria Carbone, alerta sobre la utilización de la palabra izquierda para referirse a quienes se encuentran en el ala más progresista del Partido Demócrata. “Hay una diferencia bastante grande entre lo que nosotros consideramos la izquierda en América Latina, y cómo ellos la consideran en Estados Unidos”, explica la analista en cuanto a la mirada sobre la ubicación ideológica de los espacios políticos.

Los candidatos ubicados como progresistas dentro del Partido Demócrata comenzaron a tener mayor visibilidad dentro del espacio y también en los medios de comunicación, tras la interna demócrata que Sanders le disputó a Hillary Clinton en el 2015. Tuvo su apogeo el año pasado, con la elección de medio término donde fue electa la legisladora, Alexandria Ocasio Cortez, una joven de origen puertorriqueño, dueña de un particular carisma y discursos encendidos, que logró correr de la esfera política a históricos dirigentes demócratas.

La legisladora, Alexandria Ocasio Cortez.

“El Partido Demócrata desde la década del ’90 con Bill Clinton vio una transformación en lo que es la ideología de base de su plataforma y se corrió bastante a la derecha. Muchos representantes demócratas tienen ideas que son bastante similares a la del Partido Republicano, que se corrió también a la ultraderecha. Lo que están proponiendo (Warren y Sanders) es volver a determinadas políticas que existieron en algún momento de la historia y que dejaron de aplicarse”, afirma Carbone con respecto a las ideas de los candidatos progresistas, de la cuales la historiadora sostiene que ya fueron aplicadas antes, y que luego fueron recortadas.

Carbone recuerda algunas medidas que ya se aplicaban antes como la gratuidad de algunas universidades hasta la década del ’70 o pone como ejemplo el gobierno de Dwight David Eisenhower en los ’50 donde, explica la especialista, el impuesto a la renta era más alto del que se cobra actualmente y del que proponen los candidatos progresistas. “Es buscar el Estado de bienestar que sí existía en la década del ’30, en el contexto de la Gran Depresión, que con el paso de los años empezó a desaparecer. No veo en parte de los candidatos más progresistas ninguna política revolucionaria, que digas esto es realmente novedoso, sí quizás Green New Deal, en este contexto”, sostiene la historiadora.

 

Elecciones 2020

Estados Unidos se encuentra convulsionado, luego de que la Cámara de Representantes votara a favor de avanzar en un juicio político, que se realizará en el Senado, contra Trump por abuso de poder y obstrucción en la investigación parlamentaria, en lo que se conoce como el Ucrania-gate. Se descuenta, de todos modos, que los senadores absolverán al mandatario, debido a la mayoría republicana de la Cámara Alta.

Los analistas difieren sobre el impacto que puede tener el proceso en la opinión pública. Algunos sostienen que puede generar cierto desgaste en sus seguidores, mientras que otros creen que reforzará la idea, que el propio presidente sostiene desde sus redes, de que es víctima de una caza de brujas, y que eso le dará mejor posicionamiento de cara a las elecciones de noviembre.

“El elevado interés en resistir a la administración de Trump, que es particularmente impopular entre la izquierda en general, hizo que hubiera mucho más interés, más activismo, mucho mas fuerza política dentro del ala izquierda del Partido Demócrata”, explica Harguindey, sobre la preponderancia de los líderes progresistas entre los candidatos que se ubican en segundo y tercer puesto de intención de voto en la interna del espacio político.

Para el analista Maza, las posturas de ultraderecha del Presidente actual lograron una mayor politización de la sociedad. “Se involucró a muchísima más gente. El norteamericano en general es apático con el tema de la política. Es la primera vez que los debates entre Hillary Clinton y Trump tuvieron unos ratings brutales comparables con los grandes eventos como los Oscars o los Grammy”, asegura el especialista, quien recuerda que hubo un aumento de la participación en las últimas elecciones de casi el 15% y que se espera que la votación de noviembre tenga una participación histórica.

Acerca de las posibilidades de que uno de los dos candidatos demócratas más progresistas sea electo en la interna para competir con Trump, Carbone explica que hay que analizar dos percepciones. Por un lado, algunos demócratas consideran que Warren o Sanders pueden ser buenos candidatos, incluso buenos líderes, pero al consultarlos acerca de quién creen que puede ganarle al Presidente republicano, contestan que Biden.

Entonces, ¿hay posibilidad de que haya un candidato presidencial progresista en Estados Unidos? ¿Está mal visto ser de izquierda?. Carbone analiza: “A Obama se le tildó de comunista por proponer el Obamacare, nada más alejado que Obama de las ideas comunistas. Ocasio Cortez adquirió cierta popularidad, pero está mal visto ser progresista, y son bastantes vapuleados desde los medios de comunicación y la política porque en el ala política asciende quien tiene dinero, y si vos tenes dinero para apoyar un candidato no vas a apoyar a uno que actúe en contra de tus intereses. La lógica del sistema norteamericano conduce a que las Cortes sean las menos, pero no significa que no existan”.

Con un gobierno colocado en el extremo derecho, y la voz más amplia de la historia reciente, la izquierda norteamericana ocupa el centro de la escena.

 

 

enero 2, 2020