Inspección de Trabajo multa a Glovo 3,8 millones por falsos autonomos en Barcelona

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Por: Xan Pereira Castro        –          Fuente: https://spanishrevolution.org

Glovo tendrá que pagar 3.842.602,35 euros en concepto de cuotas atrasadas a la Seguridad Social por emplear durante un periodo de tres años a un total de 3.573 repartidores como falsos autónomos en la ciudad de Barcelona.

 

Esta sentencia se suma al reguero de sentencias que van saliendo a la luz desde los juzgados de las principales ciudades españolas. De momento, nueve sentencias a favor del criterio de que los ‘riders’ deberían ser asalariados y ocho en contra.

En este caso se trata del requerimiento más grande que la Inspección de Trabajo ha efectuado sobre una empresa digital de reparto en toda España, en pleno debate jurídico sobre la legalidad o no de su modelo laboral.

No será hasta febrero del 2020 se determinará si la actuación de la ‘policía laboral’ fue pertinente y, en consecuencia, Glovo deberá pagar la factura por incurrir en un fraude. De momento Glovo sigue operando con su sistema de autónomos, dicha factura de 3,8 millones está congelada y los ‘riders’  siguen pagando sus propias cuotas mes a mes, además de asumir el coste del teléfono móvil o de cualquier avería en su vehículo.

UGT estimó que el modelo de Glovo permite ahorrar a las empresas del sector alrededor de 168 millones de euros anualmente, entre salarios y cotizaciones.

Uno de los principales argumentos que utiliza la Inspección de Trabajo para determinar que los repartidores no son trabajadores autónomos independientes sino asalariados camuflados es la encarnación del algoritmo de la aplicación en la figura del jefe. «Glovo, a través de su plataforma, ha automatizado su poder de organización y dirección mediante un algoritmo matemático que optimiza la respuesta a las demandas que recibe de servicios de reparto y que han de prestar los repartidores en las condiciones establecidas», consideran los inspectores en su resolución.

Otros elementos que articulan argumentalmente el acta de Inspección son algunos como que los ‘riders’ no negocian las tarifas, que deben justificar las ausencias con antelación para no ser penalizados y que estos que cobran independientemente de si el paquete llega en buen estado o no, lo que muestra que no cobran por el valor que añaden al servicio, sino únicamente por su tiempo de trabajo.

También que entre los 3.573 repartidores entrevistados por los inspectores, la mayoría se dieron de alta como autónomos una vez se plantearon entrar a trabajar para Glovo, como requisito exigido por la empresa.

 

 

septiembre 30, 2019