OPINIÓN SOCIALISTA :: Ezequiel Larrosa : “La necesidad de un propuesta socialista”

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Por: Ezequiel Larrosa   Fuente: Partido Socialista – Democracia y Participación

Hace poco más de 100 años, más precisamente en 1909, Juan B. Justo escribió el libro Teoría y Práctica de la Historia[1]. Al final del capítulo titulado “Lucha de Clases”, meditaba sobre la estructura económica sudamericana, haciendo énfasis en el movimiento de “hacendados y comerciantes” que había derivado desde la conformación de la Nación Argentina en la creación de una clase gobernante, “La aristocracia de terratenientes forma en cada país latino-americano una oligarquía que, dividida en facciones, gobierna sin intervención del pueblo, aunque afecta denominaciones y formas republicanas y democráticas.”

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Contraponía el ejemplo de los chacareros en gran parte del territorio norteamericano, o el caso de países como Australia y Nueva Zelanda. Y exponía una fórmula económica que aún se repite al día de hoy

“Y cuando las turbias finanzas de la política criolla no proporcionan otros recursos, lo que sucede casi siempre, se recurre sin empacho, para tener qué prestar, a las emisiones de papel moneda y depreciado, verdaderas confiscaciones de la propiedad de los grandes y pequeños tenedores de numerario. Como la acuñación de moneda feble, recurso fiscal de reyes semibárbaros, el envilecimiento del papel moneda por medio de emisiones excesivas deprime los salarios reales, y es por esto uno de los métodos favoritos de los gobiernos sudamericanos para aumentar las ganancias de los empresarios, aunque trastorna los principios de la misma economía burguesa. Complementa este sistema de gobierno, tendiente a la producción de ganancias y a la acumulación de capital, una vasta red de impuestos indirectos que retiene en sus mallas gran parte de los salarios, al convertirse éstos en artículos de consumo para el trabajador. Gabelas sobre todo lo que necesita el pueblo para vivir costean en estos Estados el servicio de las deudas públicas, los favores y despilfarros de la oligarquía, los rumbosos presupuestos, y así quedan casi intactos por el fisco las ganancias del capital, la renta de la tierra, el enorme incremento del valor del suelo. El resultado de la plutocracia sudamericana es la ‘civilización del lujo’, el lento desarrollo de los países, la formación de un proletariado urbano y rural, que políticamente equipara en cierto grado estos pueblos nuevos a las viejas sociedades europeas donde se inició la época histórica capitalista.”

Con absoluta claridad detallaba la realidad de fondo de la Argentina. La fórmula descripta, salvo algunos periodos, se ha mantenido intacta, como intacta se ha mantenido también la oligarquía. Tan preciso en su análisis que dejaba entrever bajo las palabras “reyes semibárbaros”, “Gabelas” y “aristocracia terrateniente (oligarquía)” la estructura feudal típica de la Edad Media que aún existía en Argentina, y que aún existe en determinados sectores. 

Acusado de liberal, de burgués, de que no se podía hacer el socialismo en un país donde el capitalismo no se había desarrollado, Justo se plantaba y defendía sus argumentos[2].

Asistimos en la actualidad a un escenario económico particular, donde la postergación del pago de una parte de la deuda (resta llegar a un acuerdo con el FMI), abre el escenario de entre 4 y 8 años donde la administración nacional de turno no tendrá el peso del pago de la deuda en su día a día. Hasta llegar allí, con la pandemia (factor externo) y la cuarentena (factor interno), la Argentina se halla en una situación económica y social muy compleja.

Quedará para otro análisis la oportunidad histórica que perdimos de plantarnos con la deuda al inicio de la pandemia, oportunidad que la Argentina nuevamente vuelve a desperdiciar, como durante la administración de Alfonsín. Llegará el día en que los países periféricos de América Latina y África sumen fuerzas para romper las cadenas del endeudamiento[3]. Continuemos.

El escenario macroeconómico descripto recuerda a muchxs economistas la transición entre Duhalde y Kirchner. El primero le heredó al segundo, una macroeconomía con superávit de la Balanza Comercial (dólares a favor) y superávit fiscal (se recaudaba más de lo que se gastaba). En ese momento la postergación del pago de la deuda no se había logrado por un acuerdo con los acreedores sino por el default. Y el superávit fiscal se había logrado con una tremenda devaluación, el famoso 4 a 1 post convertibilidad. Esa macroeconomía brindó la oportunidad a la administración de Néstor Kirchner de poner rápidamente el país en marcha, orientando los resortes del Estado a la producción nacional, que permitió salir de una de las mayores crisis del país con crecimiento económico y generación de trabajo. Ayudado luego, por la creciente demanda de soja de China, y el consecuente incremento del precio internacional de esa mercancía.

La semejanza está por verse, pues hoy, recién se ha encaminado el tema de la deuda (una parte de ella). En lo que respecta al superávit fiscal no pareciera haber una programación clara de cómo reducirlo, más allá de los buenos deseos de una economía repuntando y el achicamiento progresivo a través de una mayor recaudación. Respecto a la Balanza Comercial, los saldos circunstancialmente positivos se fugan con una velocidad preocupante. La demanda de dólares como resguardo ante la depreciación de peso, o la posibilidad de hacer una pequeña diferencia comprando los dólares autorizados al precio oficial y venderlos en el “paralelo” a un precio mayor, hace que las reservas de dólares del Banco Central disminuyan mes a mes, esto ha obligado a imponer restricciones a la importación, lo que afecta también a la producción nacional que depende de insumos importados.

La encrucijada se acerca, la escases de dólares marcará posiblemente la realidad práctica que se impondrá, muy a pesar de las buenas intenciones que tenga la política. Ya comienzan a pulular lxs economistas que plantean las diferentes soluciones: devaluación progresiva, achicar de a poco la distancia entre el dólar oficial y el paralelo; cambiar los Swap chinos en el Banco Central; negociar un adelanto de dólares con las grandes exportadoras del país, a cuenta del año que viene; poner en el mercado bonos en dólares del Banco Central; desdoblamiento cambiario, etc. En general, medidas de neto corte financieristas que no vienen a resolver el problema estructural, patear el problema para adelante apostando al crecimiento de la economía.

Será hora de que el Partido Socialista proponga a la sociedad y a la política un mensaje claro: una propuesta económica de salida de la encrucijada y un diálogo nacional que ponga en la discusión política la necesidad de bajar los niveles de virulencia.

 

Respecto a la propuesta económica, no hace falta más que releer el extracto de Juan B Justo, e identificar las rentas extraordinarias que actualmente se están generando en el país, buscar los dólares adentro: las ganancias de los Bancos; la minería, el gas y el petróleo; y el alquiler de la “aristocracia terrateniente”.

Sobre el último punto, se comparte una nota publicada el día 4 de agosto[4], donde se da cuenta de la estructura de costos de la producción de soja promedio, a saber:

Rendimiento 35 quintales

Producción: 1.150 USD/ha

Costos: 465 (40%)

Alquiler: 276 (24%) -equivale al 80% de lo recaudado por retenciones-

Retenciones: 346 (30%)

Impuestos: 40 (3%)

Fácilmente se observa que la estratificación Argentina está compuesta por: los que trabajan (los que cobran aguinaldo y los que no); los que no trabajan (excluidos); los que no trabajan pero son dueños de la tierra y se llevan casi un 25% de una parte de la producción agrícola.

Respecto a la pacificación social, ante la ausencia de medidas económicas claras y estructurales, el siempre fácil camino de la devaluación está a la mano, con la correspondiente afectación a todo el pueblo. Y la disputa por quién conducirá el país los próximos años, con la posible prosperidad al despejarse el peso de la deuda y realizada la corrección macroeconómica, nos empuja a una situación de disputa política intestina.

El socialismo debe revisar estos acontecimientos para defender a las grandes mayorías y evitar la escalada de violencia.

 

[1] Es el único libro como tal escrito por Juan B Justo, el resto de sus escritos corresponden a discursos, notas, apuntes, textos, etc.

[2] Es conocida en la militancia socialista la anécdota del socialista italiano Enrico Ferri que vino a la Argentina a polemizar con Justo sobre la imposibilidad del socialismo en el país. La práctica se impone, Juan B. Justo es recordado por el socialismo y una gran cantidad de ciudadanxs por sus innumerables aportes a la construcción de una sociedad mejor, el italiano, por su parte, terminó adhiriendo al fascismo de Mussolini pocos años después.

[3] Para el caso africano, se puede ver la nota: https://elpais.com/internacional/2020-05-03/africa-se-planta-ante-la-deuda-externa.html “África exige, simple y llanamente, la cancelación de una deuda externa que sin coronavirus ya preocupaba y que ahora, con la crisis económica a la vuelta de la esquina, se ha convertido en una pesada losa.”

Respecto a la oportunidad de la administración de Alfonsín, el relato se encuentra descripto en el libro Un péndulo austral de Dante Caputo. Como referencia rápida se puede buscar en internet el tema. http://www.calivillalonga.com.ar/deuda-externa-la-iniciativa-de-alfonsin-que-no-prospero/#_ftnref1 “Durante la primera etapa del gobierno de Alfonsín, la diplomacia argentina intentó activar una serie de mecanismos de concertación política multilateral para hallar una solución al problema de la deuda externa. Los más destacados en este sentido tuvieron lugar durante el año 1984, que registró la participación argentina en la Conferencia de Quito (enero), la declaración conjunta efectuada con Brasil, México y Colombia (mayo), la Reunión de Cartagena (junio), y la Segunda Reunión del Grupo de Cartagena en Mar del Plata (septiembre). El intento de que este conglomerado regional, llamado “Grupo Cartagena”, actuase como un club de deudores, no prosperó al comenzar varios de sus miembros, como Brasil y México, a negociar sus deudas por la vía bilateral”.

[4] https://www.lapoliticaonline.com/nota/128405-la-rentabilidad-del-productor-de-soja-en-campo-alquilado-esta-al-borde-del-rojo/

septiembre 17, 2020