Opinión Socialista :: Hernán Martini : “Servicios públicos de comunicación e internet. Un buen primer paso”

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Por: Hernán Martini    Fuente: Partido Socialista – Democracia y Participación.

El DNU 690/2020 que declara servicios públicos a la telefonía celular, a los servicios de internet y a la televisión paga, además de congelar sus tarifas hasta diciembre de los tres servicios, debe ser visto como una oportunidad de debatir profundamente el rol de los servicios públicos de comunicación e internet.

 

Asistimos a un periodo de la historia de profunda transformación, cuyos rasgos centrales marcan la época en la que vivimos y tienen como actores centrales a los servicios de comunicación e internet. 

Si bien el avance de las tecnologías de comunicación no son una novedad por la velocidad en la que se desarrollaba la ingeniería del sector, la coyuntura que atravesamos durante la pandemia del Covid-19 aceleró todos esos procesos por varias razones. El aislamiento entre las personas obligó a reemplazar la mediación física por el intercambio digital como soporte de las relaciones de todo tipo entre las personas, ya sean de carácter laboral, pedagógico, institucional, comercial e incluso social y afectivo.

Así como se resalta el carácter esencial de la intermediación tecnológica en este particular periodo de la historia, las empresas del sector están teniendo una enorme rentabilidad por el aumento descomunal de la demanda en el mundo de sus servicios, dando por resultado cambios en el mercado y disrupciones en las condiciones de intercambio entre el capital y el trabajo, entre las empresas, las pymes y los consumidores, como también entre los ciudadanos y sus gobiernos.

La forma que adquiere el mercado contemporáneo, requiere pensar al Estado asimilando al capitalismo de este siglo y desarrollando herramientas que garanticen los derechos de los trabajadores, los consumidores, es decir de las grandes mayorías. Pero no solo para defender los frutos de las luchas populares de nuestra historia que se ven amenazados ante el embate de la derecha en nuestra región, sino también se trata de una oportunidad de avanzar en conquistas.

 

La pandemia ha dejado en evidencia la profunda brecha digital en nuestro país. producto de la desigualdad estructural con la que cargamos y soportamos. Por eso se trata de un buen primer paso, declarar servicios públicos a la telefonía celular, a los servicios de internet y a la televisión paga, para que el estado se responsabilice de garantizar el acceso a los mismos de manera universal.

Desde el punto de vista de los usuarios y consumidores el decreto 690/2020 ya es positivo con un avance respecto a lo que tenemos el día de hoy. Porque, por ejemplo, suspende un aumento de tarifas que ya estaba previsto para llevar a cabo a partir del 1 de Setiembre del orden del 20%. Cabe comentar para quienes se oponen esta política por derecha, es decir cuestionando las capacidades de los estados en asumir la responsabilidad de desarrollar el sector de las tecnologías de la comunicación, que no se trata de una medida novedosa en el mundo occidental. Tampoco puede considerarse como un avance sobre los derechos de las libertades De hecho en muchos países internet ya es considerado un servicio hace mucho tiempo y la ONU lo declaró derecho humano en 2016. Incluso Estados Unidos debate la intervención en las Economías de plataformas como Amazon, Facebook y Twtter.

Para afrontar estas nuevas condiciones debemos avanzar en un Estado con herramientas institucionales innovadoras y sentar bases estructurales para conquistar nuevos derechos.

 

Por eso es relevante avanzar en una Ley que, por un lado, declare como derecho el acceso a los servicios en cuestión y hacer responsable al estado en garantizarlos, pero también coloque en el horizonte los objetivos de desarrollo en la materia, que tenemos como país. El solo debate en el parlamento es un avance para colocar en la agenda pública el crecimiento y la distribución de los beneficios del avance tecnológico . No solo en lo que refiere a la rentabilidad del sector que es por lejos la más prometedora de la economía, sino que debemos avanzar en aristas como la distribución del constante crecimiento del conocimiento en materia informática, el intercambio de datos y la inteligencia artificial como bien público para desarrollar infraestructura, planificar su promoción y dar acceso a los diferentes actores de la economía y la sociedad civil.

De esta forma, podría planificar el impulso de pequeñas empresas y cooperativas, que son los modelos que más generan trabajo en nuestro país, poniendo al servicio no solamente el soporte físico sino identificando necesidades y preferencias que pueden satisfacerse con la oferta de nuevos productos y servicios, y la implementación de modelos innovadores que garanticen la protección de los trabajadores y trabajadoras. La digitalización también puede ser una poderosa herramienta para fomentar la inserción de las PYMEs en cadenas de valor globales y avanzar en la diversificación de la exportación.

También es una oportunidad para optimizar operaciones en áreas tan diversas como la defensa del consumidor, la gestión de inventarios, el mantenimiento predictivo o la gestión de redes de energía, transporte, salud y educación pública.

Leyes de esta magnitud requieren un gran debate y estudio es cierto, ya que nos pone frente al debate sobre qué sociedad queremos construir y por lo tanto qué estado necesitamos para lograrlo. Son avances que colisionan con los grandes intereses de sectores concentrados de la economía porque, para los socialistas, la discusión real gira en torno a qué tan justo queremos que sea nuestro país.

Es un muy buen primer paso, pero es fundamental seguir avanzando. 

septiembre 5, 2020